Sunday, November 29, 2009

"With your friend Jesus and my help, we'll find out what's wrong with your husband..."

Our first appointment ended with those words on Friday, November 29. We met during 2 hours with Dr. M.J. Rodríguez, who was assigned to us by God to deal with my case. He is Colombian, old school Doctor who takes the time to listens to his patients (and the wife), who carefully reads all the previous tests and radiology practiced to me in El Salvador.
We discovered that Dr. Rodríguez was on the Mayo Clinic team who took care of Pope John Paul II the last 4 years of his life. Also, that there is a waiting list of a year to get an appointment with him... and we got the appointment within 3 days...a true miracle! As it is everything we are experiencing every day since we arrived in the United States.
Luchy, Andrés and me arrived to Miami on Wednesday, November 26.
God had provided a car (thanks to our dear friends the Beals) and a wonderful family to stay with (our dear Quevedos) in Miami.
The next day was one of the most important celebrations in the American calendar: Thanksgiving. We joined the Quevedos to prepare dinner and with other 3 families. We had a wonderful banquet with a great meal and lovely fellowship with God at the center of this celebration.
At 4pm, Luchy and I left for Orlando. Our friends convinced us that it was better for Andres to stay with them in Miami to do his classwork and not have to spend long boring hours at the hospital with us. Blessed Quevedos!
We spent a very restful night in Orlando. Very early on Friday (5:30 am), we started the last phase of our journey to Jacksonville. At 9:00 am we were starting the registration process to the hospital system. At 10:00 am Dr. Rodriguez received us in his clinic within the hospital.
Our doctor carefully reviewed all the documentation we brought from El Salvador, he attently listened to all our comments and then proceeded to perform a very thorugh examination of all cavities in my body. He did not find anything abnormal. He then started to design a battery of tests that would complement (in some cases repeat) the ones I have already had done in El Salvador, to try to identify the cause of all my symptoms I've been experiencing for the last 6 weeks.
The tests started Friday morning. Later, we decided to return to Orlando to rest for the weekend, geting ready for Monday and Tuesday, days almost completely filled with all kinds of tests.
We had a very easy weekend, enjoying another of God's miraclous provisions for us: a great studio apartment completely equipped, exclusive for Luchy and me....! (Kellers, thank you so much!)
As I write these lines, we're back in Jacksonville, getting ready for what's coming in the next two days.
I feel very good. The fever has been very mild. With Luchy we're full of faith, courage and confidence that we are in the hands of my Creator, who knows exactly what my problem is and also the solution.
We have been sorrounded by the prayers, e-mails, calls, facebook entries, etc. of so many people that love us: family, friends, workmates, brothers and sisters in Christ, etc. That's why we decided to use this method to keep you updated on our progress so we can all praise God for His healing in my body.
Let's not drop down the prayer guard. The race has just started.
Our theme passage for this adventure is Psalms 166. Enjoy this great Psalm and let's claim it together until God completes his healing work.

"Con su amigo Jesús y mi ayuda, vamos a averiguar que tiene su esposo..."

Con esas palabras concluyó nuestra primera cita de 2 horas el viernes pasado, con el Dr. M. J. Rodríguez, quien fue asignado por el Señor para tratar mi caso. Es colombiano, de aquel estilo antiguo de médicos que se toman su tiempo, que escuchan al paciente (y a su esposa), que lee cuidadosamente todos los exámenes y placas que me tomaron en El Salvador, etc.
Descubrimos que fue uno de los médicos que cuidaron a Juan Pablo II los últimos años de su vida. Que hay personas que esperan hasta 1 año para tener una cita con él... Y nosotros, conseguimos esa cita de martes para viernes...un verdadero milagro! Como todo lo que estamos viendo cada día desde que llegamos a los Estados Unidos.
Luchy, Andrés y yo arrivamos a Miami el miércoles 26. Ya Dios había provisto un automóvil (a traves de los Beal) y una linda familia (nuestros queridos Quevedos) para pasar esa noche. El siguiente día era la celebración más importante del calendario americano: el día de Acción de Gracias. Nos unimos con nuestra familia anfitriona para preparar la cena, que en realidad se hizo almuerzo porque Luchy y yo tendríamos que salir a media tarde hacia Orlando. Se unieron otras 3 familias y disfrutamos un banquete de comida y de compañerismo familiar con Dios en el centro de la celebración.
A las 4 pm salimos hacia Orlando Luchy y yo. Nuestros amigos nos convencieron que era mejor que Andrés se quedara en Miami para trabajar en sus tareas y no pasar largas horas de aburrimiento en el hospital.
Pasamos esa noche en Orlando y muy temprano el viernes (5:30 am), comenzamos la última jornada del viaje hasta Jacksonville. A las 9:00 am en punto estábamos comenzando el proceso de ingreso al sistema del hospital. A las 10:00 am nos recibió el doctor Rodríguez en su clínica dentro del hospital.
Nuestro doctor revisó cuidadosamente todos los documentos que trajimos de El Salvador, escuchó atentamente todos nuestros comentarios y procedió a examinarme muy detenidamente por todas las cavidades de mi cuerpo. No encontró nada anormal y procedió a diseñar una batería de exámenes que complementarían (en algunos casos repetirían) los que ya me hicieron en El Salvador, para intentar identificar qué es lo que ha estado causando los síntomas que me han estado preocupando las últimas 6 semanas.
Los exámenes comenzaron el mismo viernes por la mañana. Decidimos regresar a Orlando para pasar el fin de semana descansando, preparándonos para el lunes y martes que estarán casi llenos de toda clase de exámenes.
Pasamos un fin de semana super tranquilo, disfrutando otro de los milagros del Señor: un hermoso apartamento/studio completamente equipado, exclusivamente para nosotros solitos (gracias a los Keller)...
Al momento de escribir estas líneas, ya estamos de regreso en Jacksonville, comenzando los preparativos para los exámenes de mañana y el martes.
Me siento muy bien, la fiebre ha sido muy, pero muy leve. Estamos con Luchy llenos de fe, ánimo y confianza que estamos en las manos de mi Creador, quien sabe exactamente qué es lo que tengo y cuál es la solución a este problema.
Nos hemos sentido super rodeados de tanta gente que nos ama: familia, amigos, compañeros de trabajo, hermanos en el Señor, etc, etc. Por eso decidimos usar este método para que la mayoría estén al tanto de lo que sucede y puedan alabar al Señor por su obra progresiva en mi cuerpo y en medio de nosotros.
No bajemos la guardia de oración. La carrera apenas ha comenzado.
Nuestro pasaje lema para todo este proceso es el Salmo 116. Gózate con su lectura y juntos apropiémoslo hasta que el Señor complete su obra de sanidad.